¿Se puede vivir con la culpa de existir sintiéndose arrastrada desde el nacimiento? El recorrido por los propios recuerdos puede ser un pretexto para cuestionar la influencia de la religión en la idea arraigada de que los hijos y la maternidad son una bendición de Dios. La realizadora hurga en su entorno y sus allegados los elementos que le permitan exorcisar la moral pueblerina que le fue inculcada. “Una bendición de dios” tiene la fuerza de una voz violenta y disconforme que encuentra serenidad cuando la mirada se posa en los que vendrán.