Raluy: un circo nómada que recorre pequeños pueblos presentando su espectáculo, nos muestra que los personajes de este mundo son personas comunes que viven una rutina con sus problemas, sentimientos y relaciones. La complicidad, el amor y la preocupación de unos con otros, parecen demostrar que lo interesante no está en el espectáculo sino en la fuerza de sus relaciones afectivas. El circo es a la vez el lugar de la fantasía, los sueños donde la imaginación y el viruosismo detonan, y el lugar donde la vida encuentra sus límites. Es una micro-sociedad, con ciudadanos venidos de todo el mundo, otros nacidos y otros muertos allí.