El relato se remonta a 1999, cuando Rosa, con apenas 17 años, decide cruzar de forma ilegal la frontera con EEUU por el Río Bravo en busca de un futuro mejor. En Austin conoce a su pareja, tiene una hija y comienza a trabajar de niñera, hasta que en enero de 2003 se desata la tragedia, cuando un niño de dos años al que cuida muere por asfixia y los forenses encuentran en su tráquea varios trozos de papel. nLa mexicana, que está embarazada de cuatro meses de un bebé que nace posteriormente en la cárcel, sale a buscar ayuda y un policía local la traslada a un cuarto en una comisaría para interrogarla durante cinco horas, pese a que no existe una orden de detención. Ya en el juicio, la fiscal que interroga al policía le pregunta si Rosa “a pesar de ser mexicana, es inteligente”. Rosa fue sentenciada a 99 años de prisión por omicidio voluntario. Esta historia es solamente una de tantas.