Camilo Mejía, hijo del conocido cantautor sandinista Carlos Mejía Godoy, nació y creció en Managua, Nicaragua. Para asegurarse un mejor futuro, Camilio y su madre emigraron a los EE.UU. cuando él tenía 18 años, donde fue motivado para enrolarse en el US Army. En 2003, último año de su servicio militar obligatorio, la unidad donde se encontraba Camilo, fue removida hacia Irak e instalada en la especialmente violenta región de Ramadi en el triángulo de Sunni. A su regreso Camilo mencionaba: “Lejos de los sonidos de metrallas y morteros, no se hace difícil escuchar lo que nuestro corazón nos está diciendo. Me enfrenté con mis sentimientos frente a la guerra y mi recuerdo del día a día de mis acciones. Intenté justificar mi comportamiento y mi presencia en Irak.” Peter Lilienthal ensaya un retrato poético y auténtico de un joven que habla sin miedo en contra de las políticas de un país en el que ni siquiera es ciudadano y al cual sirvió como soldado.