Por Alfredo Mora Manzano
The Mosquito Problem and other stories, o ‘El problema de los mosquitos y otras historias’ es una película pausada y que se toma su tiempo, porque de eso se trata la vida en Belene. Es una pequeña ciudad búlgara a orillas del Danubio, de cuya vida nos enteramos en esta segunda obra de Andrey Paounov que tenemos la oportunidad de apreciar, hace tres años presentó su fantástica Georgi and the Butterflies en EDOC.
Belene ha sufrido enormes cambios a través de su historia, de pueblo pasó a ser campo de concentración, luego a ciudad menor, luego a ciudad menor con planta nuclear (gran cambio) y luego a pueblo con planta nuclear que nunca se terminó de hacer. A través de todo el filme podemos irnos dando cuenta de que la gente en esta ciudad vive una vida tranquila pero todo el mundo está a la espera de otro gran cambio. En este lugar infestado por mosquitos que se alimentan a orillas del río, todos los habitantes viven entre los paréntesis del cambio enorme que está por venir (porque un cambio en Belene siempre está por venir).
Los elementos que hicieron de ‘Georgi’ una pieza para recordar están presentes en The Mosquito Problem… Paounov está siempre consciente de lo que los sujetos le pueden dar y los aprovecha pero nunca se aprovecha de ellos. Desde el músico con su piano antiguo, al cubano que se quedó en Bulgaria, a la hija de una ex guardia del campo de concentración tratando de redimir a su madre, cada caso es aproximado con verdadero cariño. Mosquito… nos mete en la vida del pueblo al punto en que podemos sentirnos parte de él.
La vida post soviética de los países de Europa del Este podría parecernos muy ajena, pero es el encanto de los habitantes de Belene y la preocupación real que siente el director por ellos lo que los acerca a su situación y su apabullante cotidianeidad. Tal vez en nuestro marco referencial ecuatoriano no quepa pensar que nuestras ciudades puedan progresar gracias a una planta nuclear pero de los mosquitos, de eso sí sabemos bastante.