EDOC 7 > EL OTRO CINE

Reflexiones musicales sobre la paternidad, el amor y la vida

Por Paulina Simon T.

Para Otmar Suitner la vida siempre se dividió en dos: profesión y privacidad; Oriente y Occidente, esposa y amante, días de semanas y fines de semana. Pero su pasión por la música fue única e indivisible, así como único fue su hijo Igor Heitzmann, frente a cuya cámara Suitner se confiesa entre temblores y notas musicales.
A Father’s Music, documental alemán dirigido por Igor Heitzmann, es un recorrido íntimo y familiar del cineasta quien busca reconstruir la historia de la vida de su padre Otmar Suitner, un afamado conductor de orquesta austriaco y maestro de la Ópera de Berlín Oriental.
El documental parte de la curiosidad del hijo y director sobre la vida de un padre a quien veía solo los fines de semana y cuyos conciertos mundialmente reconocidos él había olvidado o era muy pequeño para comprender. En una meticulosa búsqueda de archivos Heitzmann descubre, no solo las cartas y las fotografías que su madre conserva con devoción, sino videos y grabaciones de cientos de conciertos dirigidos por Suitner.
Al ritmo de Mozart, Strauß, Wagner y tantos otros favoritos del padre, Heitzmann entrevista a su octogenario padre, confronta sus ausencias, le exige una que otra lección de piano y finalmente le pide que dirija una última vez.
El recorrido por la vida del maestro ofrece el interesante contexto de las Alemanias divididas y de la bigamia de Otmar. En oriente estuvo siempre casado y fiel a su esposa y en occidente, siempre enamorado de su amante y madre de su hijo. Las dos lo saben y lo aceptan, así como las dos Alemanias lo reciben y aclaman su música. 
Con la caída del Muro de Berlín la vida de Otmar pierde aquel balance perfecto entre comunismo y occidente, entre esposa y amante y como el colmo de un conductor padece del mal de parkinson y antes de que sus temblores sean más notorios se retira.
Ahora, con más de 80 años Otmar se sienta a la mesa con sus dos mujeres, su hijo y una cámara que indaga en sus percepciones certeras, su humor poco frecuente pero afilado y sus recuerdos de días de gloria.
Otmar es un hombre silencioso que admite con seguridad que él nunca quiso tener un hijo. Ante la paciencia y mirada contemplativa de la madre de Igor quien le recuerda cómo habían planificado tenerlo, Otmar se ablanda y ríe.
Padre e hijo comparten al fin un recuerdo en común: la búsqueda de memorias, este viaje por el pasado, por la música y por las verdaderas pasiones de ambos que se convertira al fin en un legado para ambos. Pedimos que Igor conteste una pregunta sobre el documental que presentará en EDOC:
¿Cómo logró combinar sus sentimientos personales con la labor profesional de reconstruir el personaje de su padre, el director de orquesta Otmar Suitner?
Nunca fue mi intención hacer un retrato sobre el músico Otmar Suitner, incluso si se hubiera tratado de una película muy interesante. Es por eso que no incluí entrevistas con los colaboradores, amigos etc., como se hace en un documental tradicional. Y pienso que mi película da solamente una ojeada a Suitner como un Otmar suitner, el director de orquesta en escena conductor y músico.
Yo deseaba hablar sobre mi padre desde mi punto de vista como hijo y el descubrimiento de Suitner a través de la cantidad de archivos, de conciertos y ensayos es muy personal. La premisa para la selección de los extractos de la música y la película fue siempre la de encontrar algo emocional - o privado - en estas funciones públicas. Una sonrisa, un momento de timidez, o incluso de agotamiento después de un concierto, antes de dar vuelta para enfrentar a la audiencia (como en el extracto de la quinta sinfonía Beethoven en la película).
Es así que nunca hubo conflicto en mis intenciones. Pero el proceso de edición fue muy difícil la mayor parte del tiempo. Hacer una película muy personal sobre un hombre público trae siempre muchas preguntas éticas:
¿Qué tan personales pueden ser los eventos que se muestran? ¿Es apropiado mostrar a hombre anciano y enfermo y combinarlo el hombre intenso de las presentaciones del pasado? Siempre me pareció interesante este contraste, especialmente en cuanto a lo visual del mismo por eso decidí que sea parte de la película.
Tengo que admitir que durante la edición de A Father’s Music estuve tentado a cambiar el enfoque de ciertos extractos en los que sentía que la historia y las emociones eran demasiado personales. Pero afortunadamente el editor de la película, Inge Schneider, no permitió que esto suceda. Ella tiene un papel importante en cuanto a lograr que película funcione en ambos niveles, como un documental sobre un padre y un músico a la vez.

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