El Otro Cine
Veredicto: ¡¿Culpable?!
“Ahora ya no queda cuidarse de la lacra, ahora hay que cuidarse de un oficial con placa”.
Fragmento de Iztaparap, canción escrita e interpretada por José Antonio Zúñiga Rodríguez.
Por Carolina Amézquita Pino
Presunto Culpable… difícil hablar de un documental como éste, donde todas las emociones van aflorando hasta quedarse tan sólo en la indignación.
¿La razón?: el filme retrata fidedignamente la podredumbre existente en el sistema de justicia mexicano, donde la corrupción comienza en el primer escalafón que lo compone y va ascendiendo y enredándose conforme aumenta la jerarquía, tal como si fuese una hiedra venenosa.
Pero se debe hacer historia para comprender cómo nació este trabajo cinematográfico.
Un joven comerciante de 26 años, José Antonio Zúñiga Rodríguez, es arrestado, el 12 de octubre de 2005, y condenado a 20 años de prisión por asesinato, pese a la incapacidad de las autoridades para comprobar su culpabilidad.
Sus familiares y novia buscaron todas las formas posibles de ayudarlo; así llegaron Roberto Hernández y Layda Negrete, dos abogados creadores de un corto documental llamado El Túnel, con el cual mostraron las entrañas del sistema legal en México.
A partir de aquel momento, en 2006, arrancó una cruenta batalla por demostrar la inocencia de uno de los 11 000 reos confinados en el Reclusorio Oriente de la capital mexicana, teniendo como testigo una cámara cinematográfica. Desafortunadamente, las cosas no siempre resultan como deberían…
Dirigida por el mexicano Roberto Hernández y el australiano Geoffrey Smith, Presunto Culpable se convierte así en un digno ejemplo de Cinéma Vérité, donde los propios involucrados, sus experiencias y cada hecho en sí mismo son los encargados de narrar de forma clara, cruda y contundente el peor pasaje en la vida de uno de los tantos acusados por dedazo.
El filme es un relato tan bien contado de la conducta maniquea de quienes imparten la justicia, que por momentos el espectador parece estar frente a un thriller con guiños de horror. Por desgracia, no se trata de ficción sino de una realidad sufrida por aquéllos que deben enfrentarse a un sistema amañado, anquilosado y añejo.
“La experiencia que quisimos plantearle al auditorio no es la explicación académica de la justicia ni una reconstrucción de hechos. Se trata de una invitación a presenciar un hecho filmado… Hoy es imprescindible colocar el tema de la justicia en la imaginación del público de manera que todos podamos asir el tema, entenderlo, pensarlo discutirlo”, advierte Roberto Hernández.
“Siento que el público quiere ver películas como éstas porque nuestros gobiernos dicen que actúan a favor de la población a través de sus sistemas judiciales y departamentos policíacos, pero la incredulidad hace que todos tengamos una opinión de qué y cómo se tienen que hacer las cosas”, afirma Geoffrey Smith.
Como valor agregado, detrás de la trama principal se logra entretejer de manera paralela y efectiva dos historias más: el proceso del inculpado en la lucha contra sí mismo, para vencer sus miedos y enfrentarse a quienes lo condenaron; y la forma de vida al interior de las prisiones.
El documental fue filmado a lo largo de dos años en los tribunales y la mencionada cárcel, donde Antonio Zúñiga estuvo confinado; la producción corrió a cargo de Layda Negrete, Roberto Hernández, Martha Sosa y Yissel Ibarra.
Las imágenes impecables, el relato redondo, el buen manejo del lenguaje fílmico y los reconocimientos internaciones como el premio al Mejor Documental Maysles Award de Nueva York, en 2009, difícilmente harían pensar al espectador que la película no es obra de un cineasta propiamente dicho, sino de un grupo denominado Abogados con cámara; asociación mexicana cuyos sus miembros persiguen implementar, como su nombre lo dice, el uso de las cámaras para registrar todos los juicios y, con ello, intentar evitar condenas injustas.
“Presunto Culpable es un relato real sobre un tema universal, capaz de mover a cualquier ciudadano sin importar su nacionalidad o situación. Las condiciones políticas y legislativas que hemos creado no dan piso para instalar políticas de largo plazo”, asegura Roberto Hernández.
Esta cinta logró cosechar, en México, aplausos de pie al final de su proyección durante la Gira Ambulante; así como el premio a Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Morelia en 2009.
De manera personal, tal como le ocurrió al protagonista, Presunto Culpable me ha devuelto la fe, pero a mí en el cine mexicano, una industria cuyas propuestas fílmicas de los últimos años se han vuelto pretenciosas o malas copias de las producciones estadounidenses.
* Carolina Amézquita Pino. Periodista y crítica de cine mexicana, corresponsal para los EDOC 9.
SOBRE LOS DIRECTORES DE PRESUNTO CULPABLE:
Director Roberto Hernández
Este mexicano, abogado de profesión, no tenía interés en el cine. El documentar expedientes y archivos de casos legales en el sótano de la Suprema Corte de la ciudad de México, lo inspiró, junto a su esposa Layda Negrete, a hacer El Túnel, un corto documental donde presentaba hechos escandalosos sobre el sistema judicial mexicano. El filme se transmitió en diversas estaciones de televisión alrededor de su país. Presunto Culpable es su primer largometraje documental.
Actualmente estudia su doctorado en Política Pública en la Universidad de Berkeley.
Director Geoffrey Smith
Originario de Melbourne, Australia, descubrió su pasión por el cine en 1987, cuando estaba ayudando a filmar un documental en Haití; durante el proceso, fue herido por un balazo.
Posteriormente volvió a dicho país en busca de quien lo había herido, documentando con su cámara todo el proceso; que terminó en una cinta que se transmitió por la cadena BBC de Londres. Ganador de numerosos premios internacionales, ha dirigido 22 filmes documentales, como The English Surgeon (EDOC 8).