El Otro Cine
NECESITO NUEVOS OJOS PARA ESTE CINE
La imagen del nuevo Cero Latitud es un hombre, que parece un extraterrestre comedor de canguil y tiene siete ojos de colores en el rostro. No entendí del todo esta nueva imagen del festival hasta que vi Historias tejidas sobre el otro, una película de Filipinas de Sherad Anthony Sánchez.
Esta obra extraña y limítrofe me abrió a la posibilidad de entender al hombre de los siete ojos. Para el cine al que estamos acostumbrados se necesitan dos ojos, a veces incluso uno solo, pero para explorar en una dimensión como la que propone esta película filipina se requiere más miradas, nuevas miradas y sin son de colores aún mejor. Ver este cine requiere abrir todos los sentidos.
Historias tejidas sobre el otro es una historia social, antropológica, mística de un pueblo, que se parece a cualquier rincón de nuestra Amazonía, en el que la tradición puede fácilmente caer en las garras de la ambición y ser herida de muerta.
La película nos muestra a la última sacerdotisa en la selva, a un grupo de guerrilleros que tratan con dificultad de aprender que el enemigo es el imperialismo y a una pequeña tropa de militares que no saben que defender. Sus historias se tejen entre la profundidad de la jungla, sus risas inocentes, sus historias de amor intangibles. Mientras cada uno subsiste, dos niños perdidos en el bosque buscan el camino, uno que no ha quedado marcado con migas de pan, y que será la metáfora más elocuente de un mundo perdido, de una inocencia agónica en el fin del planeta.
Ver esta película, es olvidarse de uno, olvidar (o tratar de hacerlo) ese modo tan occidental y vano en el que se ha ido encasillando nuestra expectación del cine.
Un aplauso al Cero Latitud por correr el riesgo de ponernos en riesgo como espectadores y mostrarnos ésta lejana, bella y distante latitud.
*Paulina Simon. Directora de Comunicación de los EDOC