El Otro Cine

ANDÉN LATINO:UNA RUTA PARA EL CINE ECUATORIANO

Los EDOC y el festival Cero Latitud hemos decidido converger en un esfuerzo común: sentar las bases de un mercado audiovisual que facilite la introducción de nuevos modelos de negocio, acordes con el crecimiento del cine ecuatoriano y con la demanda de contenidos que los nuevos soportes digitales acarrearán.  Eso es el primer mercado audiovisual Andén Latino.

La vitalidad de un mercado radica en la diversidad de su oferta y en el dinamismo de los intercambios que se generan en él. En el caso de un mercado de contenidos audiovisuales, la diversidad no solo define su vitalidad sino también su identidad. La diversidad política y estética de los contenidos ofrecidos debe corresponderse con la disposición de las estaciones de televisión a compartir el control editorial de los contenidos que difunden. Esta disposición constituye todo un desafío, pues supone examinar la manera con que cada estación se relaciona con su audiencia.

La presencia en este mercado de los canales de televisión de administración pública y privada del Ecuador es un síntoma positivo. Quienes los representan deben saber que tienen en sus manos un enorme poder para incidir en el perfil del cine ecuatoriano de los próximos años. Este poder no solo se manifestará en las cifras de sus adquisiciones –de las que dependen en gran medida las producciones– sino sobretodo en el sesgo político y estético de las mismas. Auguramos que se produzca un diálogo intenso y exigente en este encuentro.

Se trata de un aprendizaje complejo que no tiene recetas trazadas. La producción independiente de contenidos constituye una realidad marginal en el incipiente mercado de la información y de las comunicaciones en el Ecuador. Como sabemos, ese mercado, que se apoya en el desarrollo tecnológico, tiene asegurado el éxito en el futuro inmediato. Lo que está por verse es si ese mercado se abastecerá en una industria nacional independiente, o si seguirá apostando exclusivamente a la importación de contenidos de bajo costo y a la endogamia editorial –la llamada ‘producción propia’– como hasta ahora.

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