Los EDOC festejan su séptima edición con un viaje a través del mundo: Mozambique, Argentina, Holanda, Rusia, México, Líbano y Ecuador son solo algunos de los países por donde el espectador paseará su mirada.
En este año el festival propone un acercamiento al cine de lo real como guardián de la memoria de las culturas del mundo y los acontecimientos que las han marcado, desde una perspectiva contemporánea, reflexiva y particularmente íntima.
Así, por ejemplo, el programa toma a los 100 años del natalicio de Allende como punto de partida para reflexionar sobre el Chile de ahora, en cuya sociedad el pasado y el presente no se han reconciliado todavía.
Celebramos con especial entusiasmo al cine documental que reluce por su valor humanista, aquel que parte de necesidades y experiencias tanto colectivas como privadas y que como instrumento de reivindicación personal —sexual, social, política,…— llega a ser un documento de innegable valor artístico y universal.
Tras seis años de proveer, casi exclusivamente, cine documental a las carteleras de Quito y Guayaquil (Cuenca y Manta cuando fue posible) nuestro público es cada vez más exigente y definido en su punto de vista y, por lo tanto, satisfacerlo es cada vez un reto mayor.
Encuentros del Otro Cine es un festival internacional, pero nuestra mirada es, ante todo, ecuatoriana (con todas las contradicciones implicadas en lo que somos). En un país con un cine que empieza a construirse, donde las identidades son frágiles y en los procesos hay espacio para la imperfección y la improvisación, no podemos permitirnos un programa donde esto no esté reconocido. Así como tenemos clara la necesidad de exhibir obras maestras, premiadas en festivales y reconocidas por los públicos más exigentes, defendemos también la importancia de una selección incluyente, con filmes diversos e imperfectos también, pero que tengan siempre algo que proponer. ¡Qué el programa de los EDOC sea un reflejo de lo que somos!