Lorena Giachino Torrens, directora chilena para presentar su documental Reinalda del Carmen mi mamá y yo, a las 19:30 en Ocho y Medio Floresta.
La directora reconstruye la historia de la relación entre su madre, que perdió la memoria debido a un problema médico, y la mejor amiga de ella, desaparecida durante la dictadura. La cinta se proyecta como parte de la sección ‘Chile atreverse a recordar’.
Lorena es además jurado del premio TeleSur que se entregará este año en el marco del festival al Mejor Documental Latinoamericano.
Zulma Chato, directora ecuatoriana para presentar su corto Una bendición de dios, a las 18:30 en Ocho y Medio Floresta.
Un recorrido por los propios recuerdos sirve de pretexto para cuestionar la influencia de la religión en la idea arraigada de que los hijos y la maternidad son una bendición de Dios.
Juan Sebastián Guerrero, director ecuatoriano para presentar su corto El triciclo, a las 20:30, en Ocho y Medio Floresta.
Ensayo para sanar heridas. Historia en primera persona de un hijo del divorcio que encuentra alivio al descubrir que su hermano menor tiene una vida normal en una familia completa.
Cristina Mancero, directora ecuatoriana para presentar su corto Permiso, que llegó, a las 21:15, en Ocho y Medio Tumbaco.
La cinta retrata a una familia compuesta por dos polos contrarios. Un grupo de gente marcada por un ritmo: la salsa. La clave siempre presente, el baile, los gestos y temperamentos, las pausas.
Igor Guayasamín, director ecuatoriano para presentar el corto Baltazar Ushka el tiempo congelado, que codirige con José Antonio Guayasamín, a las 17:30 en la Sala Alfredo Pareja, de la CCE.
Es un viaje por el tiempo, un retrato de la vida del último hielero del Chimborazo quien se ha dedicado a ese oficio desde hace treinta años. Esta película es la continuación del reconocido documental Los hieleros del Chimborazo, dirigida por Igor Guayasamín en 1980.
Anne Slick y Danielle Bernstein, directoras estadounidenses de la película Después de la neblina, a las 19:30 en la sala Alfredo Pareja de la CCE.
Cuando las empresas mineras llegan al bosque nublado de Junín encuentran una resistencia radical. Los campesinos temen que la explotación del cobre traiga la destrucción definitiva de su tierra.